Saltar al contenido
Noticias, guías y datos útiles de Argentina.
Noticias

Una Nueva Era Internacional: El Desdibujamiento de Valores y la Fractura del Occidente Atlántico

Un análisis de Daniel Roldán y Carlos Pérez Llana advierte sobre el fin de valores compartidos post-Segunda Guerra Mundial, la creciente divergencia de intereses entre Estados Unidos y Europa, y la reconfiguración de las relaciones con China e Irán, impactando la estabilidad global.

Noticias Publicado 20 mayo 2026 5 min de lectura Valentina Rojas
Un mapa geopolítico mostrando las relaciones y tensiones entre diferentes bloques de poder global.
Imagen destacada del articulo fuente

La geopolítica mundial se encuentra en un punto de inflexión. Daniel Roldán y Carlos Pérez Llana, profesores y analistas internacionales, advierten en un reciente análisis sobre el desdibujamiento de los valores compartidos que cimentaron el orden internacional desde la Segunda Guerra Mundial. Intereses y cosmovisiones divergentes están provocando una fractura en el Occidente atlántico, con implicaciones profundas para la estabilidad global.

El quiebre entre Estados Unidos y Europa

La relación entre Estados Unidos y Europa ha entrado en una fase crítica, marcada por diferencias significativas en la interpretación de la democracia, la libertad, la historia, las cuestiones climáticas y el momento tecnológico. Figuras como el exministro de Defensa alemán J. Fisher y el exministro de Relaciones Exteriores francés H. Védrine han conceptualizado esta crisis. Fisher señala la intención de desmantelar la OTAN por parte de la administración Trump y la disolución progresiva que habría comenzado con la falta de apoyo europeo en la guerra contra Irán. La derrota de Viktor Orbán en Hungría también se suma a la percepción de que el “mundo MAGA” ya no apuesta por Europa, esperando que los europeos asuman sus propias responsabilidades.

Por su parte, Védrine argumenta que los europeos y canadienses tienen poco en común con un trumpismo que, según él, retrotraería a Estados Unidos al siglo XIX: violento, mercantilista, unilateralista y hegemónico. La conclusión es contundente: la OTAN, tal como se la conocía, habría dejado de existir. La retirada de tropas estadounidenses de Alemania y la suspensión del despliegue en Polonia son pruebas de esta tendencia.

El fracaso en Irán y sus consecuencias

El análisis también destaca el fracaso de la campaña aérea contra Irán, la cual no logró implosionar el régimen iraní ni destruir sus capacidades nucleares, tal como anticipó Europa. Este revés ha fortalecido a Irán, que ahora impone sus criterios en el estrecho de Ormuz, desestabilizando la economía internacional con el aumento del petróleo. La falta de adhesión de Estados Unidos, Israel e Irán a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar agrava la situación, dando argumentos a quienes sostienen que la fuerza no fue la herramienta adecuada.

Los “daños colaterales” de esta política también benefician a Irán y perjudican a Estados Unidos y sus aliados. La desestabilización en Medio Oriente ha dividido a las petromonarquías, otrora aliadas de Washington. Los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, abandonaron abruptamente la OPEP, sintiéndose desprotegidos y sufriendo ataques misilísticos iraníes por albergar bases americanas. Este cambio reconfigura alianzas históricas en la región.

La redefinición de la relación China-Estados Unidos

La relación entre China y Estados Unidos también ha mutado drásticamente. La visita de Trump a Pekín, en la que se esperaba “resolver” el tema Irán y celebrar el “éxito americano” en Venezuela, puso de manifiesto la prioridad económica de Estados Unidos. Sin embargo, la cuestión de Taiwán, presentada por el presidente Xi como “la más importante en las relaciones sino-estadounidenses”, relegó el interés comercial.

Desde febrero, China ha posicionado a Taiwán como el punto central de las relaciones bilaterales, condicionando la diplomacia estadounidense. La venta de armas a Taiwán por parte de la Casa Blanca, por un monto de 10.000 millones de dólares y un segundo paquete aún mayor en anuncio, ha provocado advertencias de Pekín, que se traducen en una menor compra de aviones Boeing y productos agrícolas estadounidenses, especialmente soja.

El presidente Xi Jinping hizo una alusión significativa a la “trampa de Tucídides”, un concepto que describe la tendencia a la guerra cuando una potencia emergente amenaza a una dominante. De los casos históricos estudiados, 12 de ellos terminaron en conflicto. La narrativa china busca evitar esta trampa, presentándose como una potencia ascendente que no busca transformarse en dominante en un mundo bipolar. Este enfoque es un hallazgo clave en el discurso chino.

Datos clave

  • Eje Atlántico: Fractura de valores e intereses entre EE.UU. y Europa.
  • OTAN: Riesgo de desmantelamiento y pérdida de relevancia.
  • Irán: Fortalecimiento regional tras el fracaso de la política estadounidense.
  • China-EE.UU.: Taiwán como punto central de tensión, superando intereses comerciales.

Impacto en Argentina y la región

Para los lectores en Argentina, esta reconfiguración del orden internacional tiene implicaciones significativas. La inestabilidad global, especialmente en Medio Oriente y las tensiones entre las grandes potencias, puede repercutir en los mercados internacionales, afectando precios de commodities, flujos de inversión y la economía en general. Un Occidente dividido y un escenario geopolítico más complejo exigen a Argentina una diplomacia más activa y diversificada, buscando alianzas estratégicas y defendiendo sus intereses en un tablero global en constante cambio. La política exterior argentina deberá navegar con cautela estas aguas turbulentas, adaptándose a un mundo donde los consensos de posguerra se desvanecen y nuevas potencias emergen.

Fuente

Clarin Opinion Publicacion original: 2026-05-20T18:01:41+00:00