Brasileña atropellada en Recoleta rompe el silencio: “Una parte de mí quedó en esa vereda
Cleusa Adriana Nunes Pombo, sobreviviente del trágico accidente que le costó la vida a su esposo Fernando Pereira de Amorin Junior, relata el profundo dolor y la sensación de revictimización tras el sobreseimiento de la conductora.


La vida de Cleusa Adriana Nunes Pombo, de 51 años, se fracturó el 1 de enero de 2025. Ese día, mientras disfrutaba de unas vacaciones en Buenos Aires junto a su esposo Fernando Pereira de Amorin Junior, de 60 años, una tragedia irrumpió en su paseo por Recoleta. Un automóvil los embistió violentamente. Fernando murió en el lugar, y Cleusa sufrió heridas de extrema gravedad que la mantuvieron internada durante un mes en el Hospital Fernández y requirieron ocho meses de rehabilitación en su Brasil natal.
Hoy, Cleusa rompe el silencio por primera vez. A través de una carta conmovedora enviada a Clarín, expresa el inmenso dolor que la atraviesa, no solo por la irreparable pérdida de su compañero de vida, sino también por la sensación de revictimización que experimentó al conocerse la noticia del sobreseimiento de la conductora del vehículo, Patricia Scheuer, de 72 años.
El calvario de Cleusa: Un antes y un después
La carta de Cleusa es un testimonio desgarrador de cómo su existencia se detuvo aquel fatídico 1 de enero. “Cuando volví a abrir los ojos, mi vida nunca volvió a ser la misma. Sobreviví. Pero sobrevivir no significa volver a vivir”, confiesa con una profunda amargura. El alta médica, lejos de significar un final para el sufrimiento, marcó el inicio de una batalla aún más ardua. “Mi vida tuvo que ser reconstruida. Y todavía sigue reconstruyéndose”, afirma con la voz quebrada.
Las secuelas físicas y emocionales son incalculables. Durante ocho meses, Cleusa no pudo realizar las tareas más básicas, como bañarse sola. Por once meses, la soledad en su propio hogar le resultó imposible. A día de hoy, la independencia se ha vuelto un lujo inalcanzable: no puede salir sola, no puede conducir ni siquiera pasear con su nieta, dependiendo de la asistencia de otras personas para actividades que antes formaban parte de su rutina diaria. “Cada vez que salgo de mi casa necesito reunir valor. Cada paso me recuerda lo que ocurrió”, admite con desolación.
Su cuerpo, marcado por placas y cicatrices, es un recordatorio constante del accidente. Sin embargo, las heridas más profundas no se ven en las radiografías ni en las fotografías. Residen en el miedo paralizante a transitar las calles, en la inseguridad que se ha adueñado de su vida y, sobre todo, en el vacío insondable dejado por la ausencia de su esposo. “Es la ausencia de mi marido la que me recuerda, todos los días, que aquella mañana de 1º de enero de 2025 nunca terminó”, sintetiza con una tristeza infinita.
La decisión judicial y la revictimización
La noticia del sobreseimiento de Patricia Scheuer, la conductora del Nissan Kicks que provocó la tragedia, golpeó a Cleusa en
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | Clarin Policiales |
| Fecha | 2026-07-02T09:01:00+00:00 |
| Tema | Habla por primera vez la mujer brasileña atropellada en Recoleta: “Una parte de mí quedó en esa vereda” |
Fuente
Clarin Policiales Publicacion original: 2026-07-02T09:01:00+00:00
Santiago Medina
Editor de policiales, seguridad y justicia.
