El “oro blanco” que se cultiva en la costa bonaerense: la historia de un fruto seco de lujo y su producción en Argentina
Un ingeniero forestal de Claromecó revaloriza el piñón, considerado el fruto seco más caro del mundo, con un proyecto que lleva 25 años y busca posicionarlo como producto premium nacional.


El “oro blanco” que se cultiva en la costa bonaerense: la historia de un fruto seco de lujo y su producción en Argentina
El fruto seco más caro del mundo, el piñón, está encontrando un nuevo hogar en la costa bonaerense de Argentina. Lo que alguna vez fue un proyecto de pasión para un ingeniero forestal se está transformando en una iniciativa con potencial de producto premium nacional y exportación. La historia detrás de este “oro blanco” es un relato de paciencia, conocimiento y una apuesta a largo plazo.
Un sueño de 25 años
Alejandro Camporini, ingeniero forestal y residente del balneario Claromecó, partido de Tres Arroyos, es el protagonista de esta historia. Desde su infancia, los piñones formaron parte de su vida, recolectados en salidas familiares. Con la idea fija en el pino piñonero (Pinus pinea), la especie que produce este codiciado fruto, comenzó su proyecto al recibirse. Su objetivo era claro: incorporar esta especie en la forestación de la zona costera, con la esperanza de que, con el tiempo, las piñas dieran sus semillas y, consecuentemente, los piñones.
La adaptación del Pinus pinea a la región fue un factor clave. “El Pinus pinea se adapta muy bien a la región”, explica Camporini. Sin embargo, el camino no ha estado exento de desafíos. Obtener el piñón blanco, es decir, sin cáscara, y la falta de mano de obra calificada y maquinaria especializada para su cosecha, dada la escasa tradición de cultivo en Argentina en comparación con España, han sido obstáculos importantes. A pesar de ello, el proceso de extracción se lleva a cabo de manera artesanal, adaptado a las pequeñas cantidades que se pueden obtener actualmente.
Un fruto con historia y valor
El piñón es la semilla comestible del pino, protegida dentro de la piña. Su alto valor se debe, en parte, a su complejo proceso de cosecha y extracción. Históricamente, el piñón se distingue de otros frutos secos por su uso principal en la cocina como condimento o ingrediente en platos especiales, más que como aperitivo. Es un componente esencial del auténtico pesto genovés y un clásico en la industria pastelera española, especialmente durante festividades como Navidad.
La composición química del piñón lo convierte en un alimento de gran valor nutricional. Posee un 33% de proteínas, entre 4% y 7% de carbohidratos y un 43% de grasas, destacando su alto contenido en ácidos grasos insaturados, como el ácido oleico (36%) y linoleico (44%).
El ciclo de cosecha
La cosecha de las piñas, que ocurre a finales de mayo en Argentina y en noviembre en España, es un proceso laborioso. Los “piñeros” son los encargados de descender las piñas de los árboles, a menudo subiendo con ganchos, para luego recolectarlas del suelo. Las piñas recolectadas se almacenan hasta que llega el calor, momento en el que se exponen al sol. Al abrirse, se procesan en máquinas que trituran la piña, liberando el piñón con cáscara. Posteriormente, este piñón pasa por maquinaria para ser descascarado y obtener el piñón blanco listo para el consumo.
Camporini detalla que, en regiones de alta producción en España, se utilizan métodos más industrializados, como máquinas vibradoras para desprender las piñas de los árboles y maquinaria de última generación para el procesamiento. En su proyecto, el enfoque es más artesanal, adaptado a la escala actual de producción.
El camino hacia la exportación
Los pinos piñoneros tardan entre 9 y 10 años en comenzar a producir piñas, aunque inicialmente en cantidades limitadas. La producción aumenta gradualmente con el desarrollo del árbol. Para acelerar la obtención de piñas, se pueden realizar injertos en vivero o en plantaciones establecidas, aunque esto incrementa los costos y requiere experiencia.
El potencial de exportación de los piñones argentinos comenzó a vislumbrarse cuando Ariel Saconne, inversor del proyecto, propuso a Camporini explorar esta vía. Se enviaron piñones a Barcelona para su procesamiento final. El sueño de Camporini es consolidar la producción local de piñones como un producto premium argentino, aprovechando las plantaciones existentes y expandiendo el proyecto de reforestación. A pesar de que algunas plantaciones son de menor escala y han carecido de tareas silviculturales óptimas, existe la visión de posicionar el producto en el mercado nacional e internacional.
Datos clave
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Especie de pino | Pinus pinea (pino piñonero) |
| Fruto | Piñón (semilla comestible) |
| Valor principal | Uso culinario como condimento y en repostería |
| Ciclo de cosecha | Finales de mayo en Argentina |
| Origen principal | Región mediterránea de Europa |
| Producción Argentina | Proyecto artesanal en Claromecó, Buenos Aires |
La producción de piñones en Argentina, impulsada por iniciativas como la de Alejandro Camporini, no solo representa una oportunidad para diversificar la oferta de productos gourmet del país, sino también para revalorizar la forestación y el desarrollo rural en zonas costeras. Este fruto seco de lujo, con su historia y su delicado proceso de obtención, se perfila como un embajador potencial de la calidad argentina en el mundo.
Fuente
La Nacion Publicacion original: 2026-05-27T04:00:00+00:00
Valentina Rojas
Editora de actualidad politica e institucional en Va Seguro.
