La tentación de la fama digital y la monetización rápida a través de “influencers” y otras plataformas en línea es una tendencia que resuena
La tentación de la fama digital y la monetización rápida a través de "influencers" y otras plataformas en línea es una tendencia que resuena


La tentación de la fama digital y la monetización rápida a través de “influencers” y otras plataformas en línea es una tendencia que resuena con fuerza en la Argentina actual, marcada por la incertidumbre económica y la búsqueda de alternativas laborales. Sin embargo, más allá del brillo aparente, emerge un cuestionamiento profundo sobre la sostenibilidad y el valor real de estas profesiones, contrastando con la valoración del trabajo tangible y presencial.
El llamado a ser “influencer”
La autora del artículo relata experiencias cotidianas donde se le sugiere incursionar en el mundo de los “influencers”. Ya sea por tener muchos libros y ser invitada a ser “book-toker”, o por asistir al gimnasio y recibir la propuesta de convertirse en “fit-fluencer”, la presión por monetizar la vida personal en redes sociales parece omnipresente. Esta insistencia contrasta con la postura de quien no siente la necesidad de recomendar constantemente, valorando más el rol tradicional de la educación y la guía proporcionada por padres, maestros y profesionales calificados.
La crítica a la profesión de “influencer” se centra en la dependencia de canjes con marcas y la aparente falsedad de las recomendaciones. La autora cuestiona la admiración por una vida que, en muchos casos, se basa en la promoción de productos, ya sea por dinero o por intercambio de mercancía. Se plantea la duda sobre si esta es realmente una aspiración deseable o admirable en el contexto laboral actual.
Más allá de los influencers: OnlyFans y la monetización del deseo
La reflexión se profundiza al abordar plataformas como OnlyFans, donde la monetización se vincula directamente con la explotación del deseo sexual. Se desmitifica la idea de que subir contenido, incluso en apariencias inocuas como fotos de pies, garantice un éxito millonario. La autora advierte sobre el daño psicológico y la complejidad de atender “clientes” en una red que capitaliza la intimidad y el erotismo, cuestionando la minimización de esta realidad por parte de quienes la promueven.
La autora enfatiza que, si bien el sistema laboral tradicional presenta desafíos significativos en Argentina —incluyendo salarios insuficientes y la irrupción de la inteligencia artificial—, la solución no pasa por caer en “espejitos de colores” ni en alucinaciones digitales. Propone revalorizar actividades que generen un valor real y tangible, como cocinar para terceros, vender artesanías o reparar electrodomésticos, como alternativas más sólidas frente a la precariedad de las profesiones digitales.
Un llamado a la desconexión y al valor real
La nota concluye con una llamada de atención sobre el riesgo de perderse el mundo real en la vorágine digital. Se insta a buscar alternativas laborales que, aunque puedan ser más arduas, ofrezcan una conexión con la producción y el valor tangible, alejándose de la fugacidad y la incertidumbre que a menudo caracterizan a las profesiones nacidas en Internet.
Datos clave
Ámbito de la crítica | Influencers, creadores de contenido, plataformas digitales
Modelos de monetización | Canjes con marcas, publicidad, venta de contenido (ej. OnlyFans)
Alternativas propuestas | Trabajo presencial, oficios manuales, emprendimientos con valor tangible
Contexto Argentino | Incertidumbre económica, búsqueda de empleo, impacto de la IA
La autora, Paloma Fabrykant, es escritora. El artículo se publicó originalmente en Clarín.
Fuente: https://www.clarin.com/opinion/influencer-gracias_0_DgMv8VRITH.html
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | Clarin ultimo momento |
| Fecha | 2026-06-26T09:07:25+00:00 |
| Tema | ¿Influencer? No, gracias |
Fuente
Clarin ultimo momento Publicacion original: 2026-06-26T09:07:25+00:00
Camila Torres
Colaboradora editorial en sociedad, servicios y temas cotidianos.
