CAR-T en la Argentina: el Hospital Italiano, primer centro de la región en una red global de terapia genética
La terapia CAR-T modifica los linfocitos del paciente para atacar tumores con precisión. El Hospital Italiano de Buenos Aires es el primer centro de América Latina en una red internacional de manufactura, según informó Perfil.


La Argentina dio un paso concreto en la carrera por llevar la medicina genética a la práctica clínica. El Hospital Italiano de Buenos Aires se convirtió en el primer centro de América Latina en integrar la cadena internacional de manufactura de terapias CAR-T impulsada por Bristol Myers Squibb, según informó Perfil. El avance llega en un momento en que estas terapias, nacidas para tratar cánceres de la sangre, empiezan a probarse también contra enfermedades autoinmunes como el lupus.
Detrás de la noticia hay cifras todavía pequeñas: entre cinco y diez pacientes recibieron hasta ahora estas terapias en la Argentina, siempre como parte de protocolos internacionales. Pero los resultados obtenidos en leucemias, linfomas y mielomas múltiples resistentes a tratamientos previos llevaron a muchos especialistas a considerar a las CAR-T uno de los mayores avances recientes de la oncología.
Qué son las terapias CAR-T
La sigla CAR-T corresponde a “Chimeric Antigen Receptor”, un receptor quimérico de antígeno. Se trata de una terapia personalizada que modifica genéticamente los linfocitos T del propio paciente para que reconozcan y ataquen células tumorales.
El procedimiento comienza con una leucoaféresis, un proceso que permite extraer linfocitos T de la sangre. Esas células se envían a laboratorios especializados en Estados Unidos o Europa, donde mediante ingeniería genética se les incorpora el receptor CAR. Luego se multiplican y se reinfunden en el paciente. A partir de ese momento, los linfocitos pueden identificar con precisión las células tumorales y dirigir contra ellas la respuesta inmunológica.
“Es como darles la llave exacta de la cerradura del tumor. Antes no podían reconocerlo; después de la modificación encuentran únicamente esa célula y la destruyen”, explicó a Perfil Adrián Gadano, secretario de Investigación del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Esa especificidad marca una diferencia central respecto de la quimioterapia, que también afecta tejidos sanos y provoca buena parte de sus efectos adversos. La inmunoterapia ya había significado un cambio importante, pero seguía dejando afuera a muchos pacientes. Con las CAR-T, la apuesta es más directa: reprogramar células del sistema inmune para que actúen como un ejército de precisión contra un tumor determinado.
Qué resultados mostró hasta ahora
La terapia no está indicada para todos los pacientes. Por ahora, tiene aprobación para ciertos tumores hematológicos, como leucemias y linfomas, y no demostró la misma eficacia frente a la mayoría de los tumores sólidos: pulmón, mama, colon o páncreas, aunque hay numerosos estudios en marcha.
En pacientes con leucemias y linfomas refractarios, las tasas de respuesta superan el 70%. Muchos permanecen “libres de enfermedad” cinco años después del tratamiento, un plazo que en oncología suele considerarse equivalente a curación. En un porcentaje de los casos, además, se observó la desaparición completa de la enfermedad durante años.
Los investigadores piden prudencia: el seguimiento todavía es relativamente corto y será necesario acumular más años de observación para confirmar si esas remisiones se sostienen. También pueden aparecer complicaciones importantes, como el síndrome de liberación de citoquinas, aunque la experiencia acumulada permitió reducir sus efectos con mejores estrategias de prevención y tratamiento.
El Hospital Italiano y su lugar en la región
Uno de los datos más relevantes del informe de Perfil es el posicionamiento del Hospital Italiano en la región. Tras más de un año de negociaciones, adecuaciones técnicas y auditorías internacionales, la institución se convirtió en el primer centro de América Latina en incorporarse a la cadena internacional de manufactura para terapias CAR-T impulsada por Bristol Myers Squibb.
El proyecto implicó una inversión cercana al millón de dólares, la capacitación de profesionales argentinos en Estados Unidos y la adaptación del laboratorio para cumplir exigentes estándares internacionales. Ese trabajo previo es lo que hoy le permite al hospital participar como centro de referencia en una red que, hasta ahora, estaba concentrada en países con mayor desarrollo en terapia celular.
La noticia no significa que las CAR-T sean un tratamiento accesible de inmediato. En la Argentina, estas terapias se aplican dentro de protocolos de investigación y no como prestación estándar. El propio Gadano lo resumió con claridad: “Hoy estas opciones siguen en los protocolos de investigación. Todavía estamos lejos de discutir el acceso masivo o la financiación”.
El costo, un punto central
El factor económico sigue siendo una de las grandes barreras. En ciertos países, el tratamiento cuesta varios cientos de miles de dólares. Perfil aclara que ese monto se acerca al costo acumulado de un trasplante de médula ósea y los tratamientos posteriores, lo que relativiza en parte la comparación con otras terapias avanzadas.
Aun así, el acceso no está resuelto. No hay información pública sobre cómo se financiaría una eventual cobertura masiva de las CAR-T en la Argentina, y por ahora los pacientes solo llegan a ellas a través de estudios clínicos. Para quien quiera seguir esta evolución, la recomendación es consultar en centros con experiencia en terapia celular y no guiarse por ofrecimientos externos que prometan tratamientos por fuera de los protocolos vigentes.
Hacia las enfermedades autoinmunes
Aunque las CAR-T nacieron para tratar cánceres de la sangre, una parte importante de la investigación actual busca aplicarlas a enfermedades autoinmunes. La idea es reprogramar las células del sistema inmunitario para eliminar aquellas que, por error, atacan al propio organismo.
Uno de los casos más prometedores es el lupus eritematoso sistémico. En Alemania y otros países se publicaron casos de pacientes con remisiones prolongadas tras recibir CAR-T dirigidas contra linfocitos B, resultados que impulsaron ensayos clínicos internacionales de mayor escala. También hay investigaciones en marcha sobre esclerosis sistémica, síndrome de Sjögren, miastenia gravis y algunas formas de hepatitis, aunque ninguna de
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | Perfil |
| Fecha | 2026-08-09T06:00:38+00:00 |
| Tema | Reprogramar la genética del sistema inmune: la apuesta que cambiará el tratamiento del cáncer |
Fuente
Perfil Publicacion original: 2026-08-09T06:00:38+00:00
Camila Torres
Colaboradora editorial en sociedad, servicios y temas cotidianos.
