Se terminó el Mundial, devolvieron el fútbol: la mirada del hincha intenso tras la Copa 2026
El fin del Mundial 2026 trajo alivio al núcleo duro futbolero. La columna de Daniel Lagares en Clarín analiza la incomodidad con la masificación del show y la alegría del regreso de la competencia doméstica.


El Mundial 2026 terminó. La Scaloneta volvió a casa con la Copa, pero no todos los argentinos festejan de la misma manera. En una columna publicada en Clarín, el editor de Deportes Daniel Lagares describe el sentimiento del “futbolero intenso”, ese que respira fútbol en cada rincón del año y que, después de un mes de show mediático, recupera su territorio con alivio. La reflexión no es una crítica al triunfo, sino una mirada sobre la incomodidad que genera la masificación de la pasión durante los grandes eventos.
La invasión de los “intrusos”
El hincha de verdad, dice Lagares, comparte la alegría del Mundial pero siente que su espacio fue invadido. Durante la Copa, los que no hablan de fútbol el resto del año se convierten en expertos en tácticas, discuten la 4-4-2 en rombo y opinan sobre la pierna cambiada. “El futbolero hecho y derecho se entiende con el que está al lado, sin hablar. Una mirada sobra para coincidir en que el nueve es un burro o el arquero no tiene manos”, escribe el periodista.
Esa intromisión se siente como una pérdida de intimidad. El columnista compara la situación con los habitantes de pueblos turísticos durante la temporada alta: disfrutan de los visitantes, pero en el fondo esperan que se vayan para recuperar la calma. “Váyanse y déjennos en paz”, resume el sentir del futbolero que vive cada fin de semana en la cancha.
El show y la maquinaria recaudatoria
La columna no escatima críticas a la FIFA. Lagares señala que el Mundial 2026 fue “parte de una maquinaria recaudatoria nunca antes vista”. El humo en la entrada de los equipos, la cuenta regresiva para empezar los partidos, las publicidades sin pausa con jugadores y cuerpo técnico vendiendo desde hamburguesas hasta combustibles, todo contribuyó a una sensación de sobrecarga. Incluso la aparición de Mirtha Legrand como figura promocional le pareció al futbolero intenso un exceso que no encajaba con la esencia del juego.
La columna reconoce que los jugadores tienen derecho a ganar dinero extra, pero el tono incómodo persiste: “entiende, el futbolero macho alfa, que está bien que los muchachos aprovechen el momento y se hagan unos mangos extra por más que los 26 que fueron a Estados Unidos, México y Canadá sean millonarios”.
El regreso a la cancha de barrio
Con el Mundial terminado, el futbolero profundo recupera su hábitat: la liga local, el partido del domingo, la conversación de tribuna sin cámaras ni análisis de estudios. “El futbolero intenso recupera su selva, vuelve a hablar el idioma que el otro futbolero entiende sin esfuerzo”, afirma Lagares.
Esa vuelta a la rutina es un bálsamo. Ya no hay que soportar a los “advenedizos u oportunistas” que dan cátedra solo durante la Copa. Ahora la pelota vuelve a ser de los que la viven todo el año, sin el ruido del show internacional.
Datos clave
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Evento | Copa Mundial de la FIFA 2026 |
| Sede | Estados Unidos, México y Canadá |
| Selección argentina | Campeona (mencionada como Scaloneta) |
| Próximo Mundial | 2030 (a confirmar sedes) |
| Fuente de la columna | Clarín, sección Deportes, por Daniel Lagares |
¿Qué significa esto para el lector argentino?
Más allá de la opinión, la columna refleja una tensión real en el fútbol argentino: la relación entre la pasión genuina y la sobreexposición comercial. Para el hincha que asiste a la cancha todos los fines de semana, el Mundial es un paréntesis deslumbrante pero agotador. La vuelta de la competencia doméstica representa la normalidad, el espacio donde el fútbol se vive sin artificios. La columna también invita a reflexionar sobre cómo los grandes eventos transforman temporalmente las costumbres y cómo, al final, la esencia del juego sigue en los clubes de barrio, en las ligas locales y en la mirada cómplice entre dos desconocidos en la tribuna.
La temporada de verano ya quedó atrás, las playas se limpian y los turistas se van. El futbolero argentino, como el lugareño de la costa, sale a caminar por su cancha y comprueba que todo está en su lugar. “Fue lindo el Mundial. Habrá que esperar al 2030 para que pase lo mismo”, concluye Lagares. Mientras tanto, la pelota vuelve a rodar en el ámbito que le pertenece.
Fuente: Clarín – “Se terminó el Mundial, devolvieron el fútbol” por Daniel Lagares (https://www.clarin.com/opinion/termino-mundial-devolvieron-futbol_0_XoWfdVxi29.html)
Fuente
Clarin Opinion Publicacion original: 2026-07-30T15:36:02+00:00
Valentina Rojas
Editora de actualidad politica e institucional en Va Seguro.
