El reciente estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado “¿Quién paga el precio? Desigualdad de género y deud
El reciente estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado "¿Quién paga el precio? Desigualdad de género y deud


El reciente estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado “¿Quién paga el precio? Desigualdad de género y deuda soberana”, pone el foco en cómo el aumento del servicio de la deuda externa en países en desarrollo, como Argentina, está exacerbando las brechas de género. La investigación, que abarca 85 países, concluye que la forma en que se afronta la deuda y su peso en la economía restringen el gasto en servicios públicos esenciales, impactando de manera desproporcionada en las mujeres.
En Argentina, en un contexto de ajustes fiscales, el servicio de la deuda pública ha concentrado el 11% del gasto total ejecutado en los primeros cuatro meses del año, según CEPA. Este escenario, marcado por la necesidad de cumplir con compromisos financieros internacionales, como los acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se traduce en recortes que afectan directamente a sectores clave para la autonomía y el bienestar de las mujeres.
El impacto en el empleo femenino
El informe del PNUD advierte que las condicionalidades de los organismos financieros internacionales promueven límites al gasto salarial en salud y educación, lo que a su vez reduce las oportunidades laborales para las mujeres. La investigación estima que el aumento del servicio de la deuda podría amenazar 55 millones de puestos de trabajo femeninos a nivel mundial.
En Argentina, la finalización de las moratorias previsionales, si bien afectó a un mercado laboral precario en general, tuvo un impacto particularmente agudo en las mujeres. Nueve de cada diez mujeres accedían a una jubilación a través de este mecanismo, muchas de ellas empleadas en trabajos con menor grado de registración o dedicadas a tareas de cuidado no remuneradas. La reducción de la inversión pública en áreas como la educación y la salud reproductiva también limita la autonomía de las mujeres, obligándolas a invertir más horas en tareas de cuidado y, consecuentemente, mermando su capacidad de inserción en el mercado laboral.
Salud y educación: servicios esenciales en riesgo
Las restricciones presupuestarias derivadas del servicio de la deuda tienen consecuencias directas en la salud y la educación. El estudio señala que los recortes en salud empeoran la salud materna, la esperanza de vida y el acceso a la salud sexual y reproductiva. Las tasas de mortalidad materna pueden incrementarse considerablemente cuando los países pasan de una carga de endeudamiento moderada a alta y recurren al recorte.
En el ámbito educativo, los recortes también pueden impactar negativamente en los años promedio de escolaridad. En un mercado laboral deprimido, se observa que los niños son retirados de la escuela para trabajar, mientras que las niñas asumen tareas de cuidado. La reducción de inversiones públicas y privadas, a menudo ligada a la demanda de divisas para el pago de la deuda, disminuye la creación de empleo, especialmente en sectores feminizados.
El círculo vicioso del ajuste
La caída del empleo y la inversión, exacerbada por el peso de la deuda, también repercute en la recaudación tributaria. Esto, a su vez, obliga a profundizar los recortes presupuestarios, generando un círculo vicioso que debilita la movilización de recursos internos y limita el margen fiscal para inversiones sociales. En abril, la recaudación interanual cayó un 3,9%, y en los primeros cuatro meses del año, el gasto total de la Administración Pública Nacional (APN) mostró una caída real del 32% respecto al mismo período de 2023.
Datos clave
Servicio de la Deuda Pública en Argentina: Concentró el 11% del gasto total ejecutado en los primeros cuatro meses del año.
Impacto global estimado: Amenaza a 55 millones de puestos de trabajo femeninos a nivel mundial.
Mortalidad materna: Puede incrementarse hasta un 32,5% ante recortes por deuda.
Caída del gasto APN: 32% real en los primeros cuatro meses de 2024 respecto a 2023.
El informe del PNUD subraya que el problema no reside únicamente en el volumen de la deuda, sino en la forma en que se gestiona y su peso relativo frente a otros indicadores económicos. Las dinámicas del servicio de la deuda, su magnitud en relación con las exportaciones o los ingresos públicos, y las condicionalidades asociadas, son los factores centrales que restringen el margen fiscal para servicios públicos esenciales y, en consecuencia, profundizan la desigualdad de género. Esta realidad, según el estudio, se agrava cuando la deuda se financia mediante pérdida de reservas, endeudamiento interno o expansión monetaria, generando devaluación e inflación que elevan el costo de vida, afectando especialmente a los hogares con un único adulto responsable, en su mayoría mujeres.
Las implicaciones para Argentina son claras: la priorización del pago de la deuda externa en detrimento de la inversión social tiene un costo humano significativo, especialmente para las mujeres, quienes enfrentan mayores dificultades en el acceso a empleos de calidad, servicios de salud y educación. Las políticas públicas deben considerar este impacto de género para mitigar las desigualdades y garantizar un desarrollo más equitativo.
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | Perfil |
| Fecha | 2026-06-06T06:27:33+00:00 |
| Tema | Las mujeres resultan las más perjudicadas por el aumento de la deuda externa |
Fuente
Perfil Publicacion original: 2026-06-06T06:27:33+00:00
Camila Torres
Colaboradora editorial en sociedad, servicios y temas cotidianos.
