El Día del Abuelo y la advertencia de un geriatra: el contacto directo con los nietos protege la salud mental de los mayores
El médico geriatra José Trop, presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Rosario, explicó que la interacción presencial entre abuelos y nietos mejora la memoria, el ánimo y previene el aislamiento. Alertó sobre señales que pueden anticipar depresión y complicaciones físicas.


El Día del Abuelo, celebrado cada 26 de julio en Argentina, trajo este año un mensaje respaldado por la evidencia médica: el contacto directo entre abuelos y nietos no es solo un gesto afectivo, sino que puede funcionar como un estímulo directo sobre la salud mental, la memoria y el estado de ánimo de las personas mayores. Así lo advirtió el médico geriatra José Alberto Trop, presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Rosario, quien remarcó que las pantallas no reemplazan el valor del trato presencial en el cuidado cotidiano de los adultos mayores.
La declaración de Trop, difundida a través de Infobae, cobra relevancia en un contexto donde el envejecimiento de la población argentina avanza y el aislamiento social se ha convertido en un factor de riesgo reconocido por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud.
Una interacción que activa todo el cerebro
Según Trop, el vínculo intergeneracional no se limita a la compañía. “Activa la motivación, la atención, los sentidos, los afectos y las emociones, y coloca a la persona mayor en una escena de intercambio donde reaparecen el movimiento, la palabra, la comunicación y el aprendizaje”, explicó el especialista, quien preside la entidad rosarina desde hace varios años.
El médico detalló que la relación con niños y adolescentes estimula distintos tipos de memoria: la emocional, la procedural, la semántica y la ejecutiva. Esto significa que actividades tan simples como contar un cuento, jugar a las cartas o compartir una merienda pueden ejercitar funciones cognitivas que suelen deteriorarse con la edad.
Datos clave
| Indicador | Efecto según el especialista |
|---|---|
| Contacto directo abuelos-nietos | Mejora memoria, motivación y estado de ánimo |
| Aislamiento social prolongado | Puede derivar en depresión, arritmias, hipertensión, ACV y hospitalizaciones |
| Señales de alarma cotidianas | Quedarse quieto, no salir, estar todo el día en pijama, no asearse, no alimentarse bien |
| Alternativas recomendadas | Juegos de mesa, caminatas, comidas compartidas, juegos al aire libre sin tecnología |
Las señales de alarma que no se deben naturalizar
Trop advirtió que muchas familias naturalizan cambios cotidianos que en realidad pueden ser indicios de un proceso de aislamiento. Entre ellos mencionó: que la persona mayor se quede quieta, esté inactiva, no tenga interés en movilizarse ni ganas de salir de su casa, pase todo el día en pijama, no se asee ni se alimente bien y no tenga fuerzas para resolver tareas domésticas simples.
El especialista fue contundente: esas señales pueden indicar un proceso de aislamiento asociado a depresión, irritabilidad, trastornos del sueño, arritmias, hipertensión, accidente cerebrovascular, constipación e internaciones. “Cuando la persona mayor no quiere hablar o no contesta, ese repliegue puede anticipar cuadros que requieren intervención médica y psicológica profesional”, sostuvo.
El rol de la familia y la tecnología
En su mensaje por el Día del Abuelo, Trop pidió a los más jóvenes que no descalifiquen a sus abuelos ni asuman que sus palabras perdieron valor por no manejar computadoras o celulares con la misma destreza. “La comunicación de persona a persona conserva un lugar central: lo más importante es poder escuchar, hablar, jugar, amar, emocionarse con los seres queridos”, afirmó.
El geriatra también advirtió que las pantallas no reemplazan el valor del contacto personal. Si bien las videollamadas pueden ser un recurso temporal, el beneficio pleno se obtiene con la presencia física, el contacto visual, el tono de voz y la posibilidad de realizar actividades compartidas.
Actividades simples y de bajo costo
Trop recomendó propuestas al alcance de cualquier familia: juegos de mesa simples, juegos con pelota, tejo, damas, ajedrez, caminatas al aire libre, desayunos, meriendas, almuerzos o cenas compartidas. También sugirió acompañar a los niños a plazas y parques, alentarlos a usar hamacas, juegos de altura y dispositivos mecánicos simples.
Según el especialista, no hace falta gastar mucho dinero en entretenimientos sofisticados “con monedas y lucecitas”. Actividades como lanzar pelotas, levantar objetos pequeños, saltar, usar cuerdas, trepar en juegos de parques infantiles, aprender a nadar o iniciarse en algún deporte son ideales para fortalecer el vínculo entre niños, jóvenes y ancianos.
Un beneficio mutuo
Trop destacó que el intercambio no solo beneficia a los mayores. Los niños y adolescentes reciben “toda la experiencia” y “la sabiduría de la vida” que acumulan los adultos mayores. En un país donde la esperanza de vida supera los 75 años y la población de más de 60 años representa alrededor del 15 % del total, fomentar estos lazos intergeneracionales se convierte en una política de salud pública que no requiere inversión estatal, sino voluntad familiar.
Para quienes quieran profundizar en el tema, la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Rosario ofrece información en su sitio web y redes sociales. También se puede consultar la guía de la OMS sobre envejecimiento saludable, que recomienda mantener una vida social activa como pilar para prevenir el deterioro cognitivo.
Fuente: Infobae Argentina – https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/26/para-jose-trop-el-contacto-directo-con-abuelos-es-clave-lo-mas-importante-es-la-comunicacion-poder-escuchar-hablar-jugar-amar-y-emocionarse-con-los-seres-queridos/
Fuente
Infobae Argentina Publicacion original: 2026-07-26T04:15:48+00:00
Camila Torres
Colaboradora editorial en sociedad, servicios y temas cotidianos.
