La vida de Pepe Cibrián y Ana María Campoy fue un guion digno de película, una historia de amor que trascendió las pantallas y los escenario
La vida de Pepe Cibrián y Ana María Campoy fue un guion digno de película, una historia de amor que trascendió las pantallas y los escenario


La vida de Pepe Cibrián y Ana María Campoy fue un guion digno de película, una historia de amor que trascendió las pantallas y los escenarios para convertirse en una leyenda del espectáculo argentino. Su unión, que duró 56 años, no solo forjó una familia sólida sino que también sentó las bases de la televisión en el país. A veinte años de su partida, su hijo, el reconocido director y dramaturgo Pepito Cibrián Campoy, revive los momentos que definieron la vida de sus padres, pioneros que hicieron reír a generaciones y encontraron en el amor, el trabajo y la pasión por los escenarios los pilares de su existencia.
Un Encuentro Inesperado en México
El amor entre Ana María Campoy y José “Pepe” Cibrián nació en México, un encuentro que Ana describió como “un amor a primera vista”. Ambos, figuras consagradas, se conocieron en un contexto de exilio y búsqueda de nuevos horizontes. Ana María, nacida en Colombia en 1925 en el seno de una familia de actores españoles, debutó en los escenarios a los cuatro años y a los diecisiete ya lideraba su propia compañía. Su llegada a México en 1946, tras participar en la película “Cinco rostros de mujer”, fue un escape de los estragos de la guerra civil española, que marcó su infancia. América, para ella, representaba un “oasis” de libertad.
Pepe Cibrián, por su parte, también se encontraba en México, exiliado de la guerra civil española, aunque nacido en Buenos Aires. Se habían cruzado brevemente años atrás en Barcelona, cuando ella tenía ocho y él dieciocho, pero fue en México donde, tras un reencuentro casual durante una comida con amigos, la chispa se encendió de manera fulminante. “Abrí la puerta y ahí estaba él, con un saco de tweed azul oscuro… guapísimo. Fue un amor a primera vista”, recordaría Ana María. Su noviazgo fue tan intenso como fugaz: un mes y medio después de conocerse, el 6 de enero de 1947, se casaron en una ceremonia íntima en la Embajada de España en Guatemala, mientras realizaban una gira teatral.
Los Primeros Años y la Llegada a Argentina
De su unión nacieron dos hijos: José, conocido como “Pepito” (actualmente de 78 años), en La Habana en 1948, y Roberto, arquitecto y empresario digital, una década después. En 1950, tras una extensa gira por Latinoamérica, la pareja llegó a Buenos Aires, un lugar que Ana María sintió de inmediato como su “tierra prometida”. “Me acuerdo que llegamos a las doce de la noche a Buenos Aires. Tita Merello nos fue a buscar con su coche y su chofer… Enseguida me llamó la atención ver las vidrieras con bifes de chorizo, algo que nunca había visto en mi vida”, relató Ana María en 1992. La ciudad, con su vitalidad y sus aromas, la cautivó.
La Revolución de la Televisión
Si bien sus inicios en Buenos Aires fueron sobre las tablas, la irrupción de la televisión en 1951 marcó un antes y un después en sus carreras. Debutaron juntos en ciclos de suspenso y policiales como “Teleteatro de suspenso” y “Néstor Villegas vigila”. Sin embargo, fue la adaptación de la exitosa comedia estadounidense “I Love Lucy”, rebautizada en Argentina como “Cómo te quiero, Ana”, la que los catapultó a la fama. A pesar de la oferta económica inicial, que era mínima, Pepe Cibrián confió en el potencial del nuevo medio. “Él me dijo: ‘Ya vas a ver que en un año la gente va a estar como loca queriendo ver televisión’. Y así fue”, recordó Ana.
La pareja se involucró tanto en el proyecto que cedieron espacios de su propia casa para las grabaciones, contribuyendo a la creación del Canal 7, que al principio se llamaba Radio Belgrano Televisión. “Ellos literalmente crearon el Canal 7”, afirma Pepito, quien detalla que vivían cerca del canal y prestaban dos salones de su domicilio para las filmaciones.
Una Dupla Inseparable en Escena y Pantalla
La fórmula del éxito se repitió en otras comedias televisivas como “Cómo te odio, Pepe”, “Pepe y Ana” y “El humor de Niní Marshall”. Su talento se extendió también al cine y a más de doscientas obras de teatro, consolidándose como una dupla inseparable en todos los ámbitos del espectáculo. Las giras teatrales eran intensas, con funciones diarias de marzo a noviembre, seguidas de encuentros sociales. “Siempre fueron muy sociables, invitaban gente a casa…”, comenta Pepito, quien evoca la vida nocturna de su madre, a menudo charlando con amigas hasta altas horas de la madrugada.
Un Amor que Trascendió la Vida
La profunda conexión entre Pepe y Ana María Cibrián era palpable. “Papá fue el gran amor de su vida y ella, el de él. Se amaban con locura: formaron una pareja fabulosa”, describe Pepito con emotiva ternura. La partida de Pepe Cibrián fue un golpe devastador para Ana María. “Cuando él murió, entre todos tratamos de seguir acompañándola para que no se sintiera tan sola, sin embargo, en el fondo podías ver su corazón hecho pedazos”, relata su hijo. La mitad de su vida pareció irse con él, y cuatro años después, Ana María también falleció, dejando un vacío imborrable en el corazón de su familia y en la memoria del espectáculo argentino.
Legado en la Televisión y el Teatro
La trayectoria de Pepe Cibrián y Ana María Campoy no solo se caracterizó por su talento y carisma, sino también por su visión pionera. Fueron fundamentales en el desarrollo de la televisión argentina en sus inicios, adaptando formatos y creando contenido que conectó con el público. Su trabajo en el teatro, con innumerables obras y giras, demostró su versatilidad y dedicación. La familia Cibrián Campoy, a través de Pepito, continúa honrando ese legado, manteniendo viva la memoria de una pareja que demostró que el amor y la pasión por el arte pueden construir historias eternas.
Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Matrimonio | 56 años |
| Hijos | José (Pepito) y Roberto |
| Debut Televisivo | “Teleteatro de suspenso” (1951) |
| Éxito Televisivo | “Cómo te quiero, Ana” |
| Trayectoria | Televisión, cine y más de 200 obras de teatro |
La historia de Pepe Cibrián y Ana María Campoy es un recordatorio de la importancia de las parejas que, a través de su arte y su amor, dejan una marca indeleble en la cultura de un país. Su legado perdura en las emisiones de sus programas, en los recuerdos de quienes los vieron en escena y en la narrativa de una familia que atesora su memoria.
Fuente: La Nacion – https://www.lanacion.com.ar/revista-hola/mas-de-cinco-decadas-juntos-fueron-la-pareja-exito-de-la-television-argentina-y-el-teatro-y-se-nid18072026/
Fuente
La Nacion Publicacion original: 2026-07-18T06:00:00+00:00
Lucía Fernández
Editora de tecnología, tendencias, cultura y vida digital.
