Un grupo de jóvenes estudiantes argentinos, de entre 17 y 18 años, ha sido galardonado en un prestigioso concurso internacional por su ingen
Un grupo de jóvenes estudiantes argentinos, de entre 17 y 18 años, ha sido galardonado en un prestigioso concurso internacional por su ingen


Un grupo de jóvenes estudiantes argentinos, de entre 17 y 18 años, ha sido galardonado en un prestigioso concurso internacional por su ingeniosa propuesta de sostenibilidad. Los alumnos de la Escuela Nicolás Luna, ubicada en el paraje rural La Morzolina, en General Alvear, provincia de Mendoza, destacaron en la sexta edición del certamen Smart Green Planet con un proyecto que busca transformar residuos plásticos en un espacio recreativo y educativo para su comunidad.
El proyecto, que nació como una iniciativa pedagógica en las aulas, ha capturado la atención internacional por su compromiso social y su impacto ecológico. Los estudiantes no solo idearon una solución creativa para la problemática de la contaminación plástica, sino que también demostraron una profunda conexión con su entorno y un deseo de embellecer y mejorar su pueblo.
Un Parque para la Comunidad
La idea central del proyecto es la construcción de un laberinto lúdico e inclusivo utilizando botellas plásticas recicladas. Este espacio estaría destinado al disfrute de todas las familias de la localidad y se ubicaría en el Parque Luna, un lugar emblemático del distrito Alvear Oeste, que lleva el nombre de la institución educativa. La propuesta busca no solo reducir la cantidad de plástico que termina en los canales de riego y en el medio ambiente, sino también crear un punto de encuentro y recreación para los habitantes.
La iniciativa surgió a partir de la metodología de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), impulsada por la Dirección General de Escuelas de Mendoza. Los estudiantes, al analizar el impacto ambiental de las actividades económicas y sociales a lo largo de la historia argentina, decidieron enfocar sus esfuerzos en una problemática tangible de su propia realidad: la acumulación de desechos plásticos en las calles, acequias y canales de riego que utilizan para el riego de las fincas.
“Muchos de los alumnos viven en fincas rurales, tienen un trayecto hasta llegar, y ellos mismos detectaron en su recorrido hasta la escuela los problemas relacionados al cuidado del medioambiente y a la contaminación”, explicó Daniela Gómez, docente de la escuela y una de las impulsoras del proyecto. La profesora, con más de tres décadas de experiencia, destacó la sensibilidad y creatividad de los jóvenes ante la problemática ambiental.
Un Trabajo Interdisciplinario
La complejidad del proyecto requirió la colaboración de diversas áreas del conocimiento. Más allá de la historia y geografía, se sumaron materias como lengua, contabilidad e inglés para dar forma a la propuesta. Los estudiantes tuvieron que elaborar un presupuesto detallado, redactar una ponencia escrita y preparar una presentación oral para defender su idea ante las autoridades y otros participantes.
“Necesitábamos armar un presupuesto de lo que se necesitaba para construir el laberinto, defender la idea con una buena oratoria y una ponencia escrita, así que fuimos cinco profesores guiándolos mientras ellos organizaban todo”, comentó Gómez. Este enfoque permitió a los alumnos desarrollar habilidades de trabajo en equipo, organización y comunicación, roles que asumieron con gran entusiasmo.
“Confiamos mucho en que ellos tienen que ser los protagonistas de su aprendizaje. Son ellos los que tienen que crear, los que tienen que visibilizar lo que son capaces de hacer y lo hicieron excelente, fue fabuloso cómo se distribuyeron las tareas por comisiones”, añadió la docente. Los estudiantes se organizaron en diferentes grupos, aprovechando sus habilidades individuales, desde la gestión de redes sociales hasta la redacción y la defensa del proyecto.
El Camino hacia el Reconocimiento Internacional
Este logro internacional no fue un evento aislado. Previamente, los estudiantes participaron y ganaron un concurso organizado por la Gestión Ambiental de la Municipalidad de General Alvear, que ofrecía un premio económico de 1,5 millones de pesos destinado a la concreción de la iniciativa ganadora. Este impulso local les permitió dar los primeros pasos en la materialización de su sueño.
Tras este éxito departamental, surgió la oportunidad de postularse al concurso internacional Smart Green Planet, organizado por Ambientech, una asociación sin fines de lucro dedicada a promover la investigación sobre la influencia de las nuevas tecnologías en la educación. A diferencia del concurso anterior, en esta ocasión el premio no era monetario, sino el reconocimiento al mérito y la obtención de un “sello verde de educación ambiental”.
La participación en este certamen internacional reunió más de 100 proyectos de instituciones educativas de España y Latinoamérica, lo que subraya el mérito de los estudiantes mendocinos al destacar entre tantas propuestas. La escuela Nicolás Luna se convirtió así en la única institución argentina en recibir esta distinción.
Impacto y Futuro del Proyecto
El reconocimiento obtenido por los estudiantes genera un profundo orgullo en la comunidad de General Alvear. La idea del “eco-laberinto” no solo representa una solución innovadora a un problema ambiental, sino también un símbolo del potencial y la creatividad de la juventud argentina.
“Estamos orgullosos y queremos embellecer el parque de nuestro pueblo con conciencia ecológica”, expresaron los estudiantes, reflejando su compromiso con el desarrollo local y la protección del medio ambiente. La posibilidad de concretar este proyecto en el Parque Luna significaría un avance tangible en la concientización ambiental y un espacio de disfrute para todos.
La iniciativa demuestra cómo la educación, combinada con la participación comunitaria y la innovación, puede generar soluciones significativas para los desafíos del presente. El éxito de estos jóvenes mendocinos inspira a otras comunidades a mirar sus propios entornos y buscar alternativas creativas y sustentables para mejorar la calidad de vida.
Datos clave
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Participantes | Estudiantes de la Escuela Nicolás Luna, General Alvear, Mendoza (17-18 años) |
| Concurso | 6ta Edición del Smart Green Planet (organizado por Ambientech) |
| Proyecto | Construcción de un laberinto lúdico e inclusivo con botellas plásticas recicladas |
| Ubicación propuesta | Parque Luna, distrito Alvear Oeste, General Alvear, Mendoza |
| Reconocimiento | Sello verde de educación ambiental por mérito |
La noticia del reconocimiento a estos estudiantes mendocinos resalta la importancia de fomentar proyectos ambientales desde las escuelas y de apoyar las iniciativas juveniles que buscan un futuro más sostenible. La implementación de ideas como el “eco-laberinto” podría servir de modelo para otras localidades de Argentina, promoviendo la reutilización de materiales y la creación de espacios públicos que beneficien a toda la comunidad.
Fuente: Clarin ultimo momento – https://www.clarin.com/internacional/estudiantes-argentinos-reconocidos-concurso-internacional-idea-sustentable-orgullosos-queremos-embellecer-parque-pueblo-conciencia-ecologica_0_36ansGXXsw.html
Fuente
Clarin ultimo momento Publicacion original: 2026-07-11T10:01:27+00:00
Valentina Rojas
Editora de actualidad politica e institucional en Va Seguro.
